¿Qué parte no has entendido?

0 Comments

febrero 28, 2026 in Historias

Foto: Borja de la Lama

A los 24 años todavía necesitaba que alguien me confirmara lo que tenía que hacer. 

Estoy en mi primera reunión en la redacción de El Rotativo, el periódico de la Universidad. No cogen a todos los alumnos que lo solicitan, pero a Gustavo, el director y redactor jefe, le debí caer bien. Yo creo que fue por el pelo largo. 

Gustavo tiene fama de ser duro, de gritar mucho y se cuenta que ha hecho llorar a varias alumnas. O eso he oído.

La primera vez que le vi me impresioné. Su bigote poblado, su expresión seria y un lenguaje corporal un poco agresivo fueron lo primero que percibí. Estaba echando la bronca a alguien que no vi bien, pues se estaba escondiendo detrás de la pantalla de un iMac rechonco que le servía de cobijo.

Apoyó las manos en la mesa, se inclinó hacia delante, me miró y me soltó un "¿Qué quieres?" seco, cortante. Su voz hizo que hasta el ruido de los teclados pareciera detenerse. Me quedé clavado. Dudé si merecía la pena preguntarle cómo podía entrar en El Rotativo.

Al final entré.

En la reunión se asignan tareas. Hay responsables de sección y colaboradores. Yo soy claramente un colaborador y mi primera asignación es como fotógrafo.

Tengo que ir a hacer unas fotos a casa de un tal Carlos Díaz, profesor de filosofía para ilustrar un artículo de un compañero. 

Voy a ir solo.

Es mi primer encargo.

Apunto la dirección en una libreta. 

La reunión termina y cada uno se pone a lo suyo. 

Cojo mi libreta y me acerco al armario de las cámaras de fotos. Quiero la réflex digital, pero sólo hay una, y no es para mí. 

Estoy a punto de salir cuando me doy la vuelta y me acerco a la mesa de Gustavo.

Dudando sobre mi tarea, le pregunto: ¿entonces, voy a casa de Carlos Díaz a hacerle unas fotos? 

Me mira a los ojos.

Tarda unos segundos en abrir la boca.

Segundos que se me hacen eternos. Siento que me gustaría estar en otro sitio. ¿Quién me mandaría venir aquí? Podría estar en casa jugando a los videojuegos. 

Sin dejar de mirarme fijamente, me dice: ¿Qué parte de que tienes que ir a casa de Carlos Díaz a hacer unas fotos no has entendido?

Me doy la vuelta.

Salgo por la puerta con mi cámara y mi libreta.

No he vuelto a preguntar nada dos veces. 

Acerca del autor

Manuel Goicolea

No sé hacer solo una cosa. Así que observo, conecto ideas y cuento lo que pasa por el camino.

El moratón

Estoy sentado en mi gimnasio, descansando después de una serie. Me paso el dedo índice por el dorso de la mano izquierda y noto un dolor leve. Repaso mentalmente lo que acabo de hacer y nada ha podido provocarme esa molestia. “Me habré dado un golpe sin darme cuenta”, pienso. Al día siguiente estoy actuando en un cole.

Read More

La tostadora

«¿De quién es el pan que hay en la tostadora?», dice Alex sacando una rebanada de trigo sarraceno.»Mía», digo yo, «debe ser del mediodía, que me la dejé ahí».»Papá, creo que te has dejado el pan en la tostadora», me dice Lola, que se está preparando la cena. «Sí, debe ser mío del mediodía», le

Read More

Dos días en un cole

Suena el despertador, son las 5:45. Me levanto sin sueño, bastante despejado. Cojo mi bata y bajo. Está Carol durmiendo en el sofá del salón, porque ayer operaron a Neska, nuestra perra, y hoy la hemos dejado dormir en casa. Enciendo el hervidor y me preparo un té verde. Me siento a leer un rato. Hoy tenemos

Read More

El mando

Cojo el traje que tengo colgado en «el mueble del chocolate» y busco el mando del garaje.  No está en su sitio. Cuando no está en su sitio, sé por experiencia que puede estar en cualquier parte.  Así que me paro un momento, respiro y pienso.  Ni idea. Miro en los sitios en los que lo he podido dejar, encima

Read More

Una nueva foto

Es ya noche cerrada. Estoy en la Calle Mayor de Palencia. Llevo más de una hora andando a paso muy lento. Hay gente por todas partes, mucho más de lo habitual, pero hay un silencio sepulcral.  Me adelanto un poco para evitar la marabunta y encuentro un hueco que me gusta: una casa de piedra, un

Read More

Todo el mundo me mira

Todo el mundo me mira. La clase se queda completamente en silencio y, al instante, estallan unas carcajadas enormes. Yo sonrío rebelde, orgulloso por haber hecho reír a todos. Pero lo que he dicho es verdad. El profe de literatura de 8º de EGB me mira serio; a él no le ha hecho gracia. Cuando las más de 40 risas

Read More

Correo TDAH: inspiración con despistes incluidos

Cada correo trae creatividad, humor y algo útil para tu día a día.

No siempre sigue un guión, pero siempre te deja una idea que cambia cómo miras las cosas.

Además llega cuando menos te lo esperas :) 



Responsable: Desarrollos Goimar SL (Manuel Goicolea). Finalidad: Gestionar y enviar información de boletines y promociones a través de correo electrónico. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: No se cederán a terceros salvo obligación legal. Derechos: Puedes ejercitar en cualquier momento tus derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición y demás derechos legalmente establecidos a través del e-mail hola@manuelgoicolea.com. Información adicional: Consulta la información detallada sobre protección de datos en nuestra [Política de privacidad].